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jueves, 13 de junio de 2013

8-CURIOSO RELATO SOBRE EL APELLIDO GALAVIS

En su libro “Memorias de un político centenarista” de 1975, Alejandro Galvis Galvis, político y escritor colombiano, curioso por el origen de su apellido, relata la historia escrita por Don José María Velásquez, que trajo de Lima en el Perú y de cuya autenticidad daba fe.
“Y es la de que al ser vencido y eliminado Manco Capac, el Emperador Inca, por las fuerzas de Pizarro, éste tomó a dos de sus hijos y los envió como trofeo de victoria a la Corte española. El Rey los puso bajo la protección del Marqués de Galaviz, que les dio su apellido y quien dispuso darles educación hasta que se doctoraron en leyes. Y una vez terminados sus estudios, con la nostalgia de la patria ausente le pidieron autorización al Rey para regresar al Perú. Se las concedió el Rey bajo la condición de que no tomarían parte en las pugnas que ya se iniciaban contra la corona española. Y mediante este compromiso los embarcaron para El Callao, no sin antes haberse dado instrucciones al Capitán del barco para que en caso de cualquier disturbio o manifestación a su llegada se abstuviera de desembarcarlos y los condujera a país distinto donde no fueran conocidos. El Capitán cumplió estrictamente las órdenes recibidas. Y habiendo llegado al Callao una manifestación que aclamaba a los jóvenes Galavís, desde la cubierta del barco les anunció a los manifestantes que entre los pasajeros no venían ningunos sujetos de ese apellido, sino dos jóvenes antillanos, apellidados Galvis, que se dirigían a su destino. Los recluyó en su camarote, no les permitió salir, ni ellos lo intentaron para no quebrantar su juramento, y horas después el barco tomó rumbo hacia Cartagena de Indias donde hubo de desembarcarlos. Allí tomaron conocimiento de la leyenda de El Dorado y se dirigieron al interior para cerciorarse de si en realidad existía. Y en sus andanzas llegaron hasta los dominios del Cacique de Curí, que al saber de quiénes se trataba los recibió y agasajó con gran simpatía y los invitó a quedarse ofreciéndoles las tierras en donde está hoy emplazado el caserío de Curití. Ellos accedieron porque en realidad carecían de orientación para sus exploraciones y terminaron casándose con hijas del Cacique, estableciéndose definitivamente en aquel lugar y dando origen a la rama de los Galvis.”
Dibujo de Felipe Guaman Poma de Ayala, pag.. 398 dentro del capítulo “de la conquista española y las guerras civiles” del libro “Nueva Crónica y Buen Gobierno”, Escrito de 1.615 a 1.616.

Fragmento del libro “Memorias de un político centenarista” de Alejandro Galvis Galvis.

En el libro "Ciudades de Santander" de José Manuel Rojas Rueda. Pág. 201-204 el autor narra el mismo relato con detalles adicionales.

CURITI, LA ClUDAD DE LAS BRUMAS Y LOS ATARDECERES
La progresista y pintoresca ciudad santandereana, cuna de egregios varones que han enaltecido las glorias y tradiciones del terruño, se halla recostada muellemente en un plano inclinado, cerca de una una pequeña colina y a lo largo de un angosto valle, por el cual corren las tumultuosas aguas de la quebrada de su nombre. La primitiva población existió en los dominios del cacique Curí, uno de los jefes de los guanes, en el sitio llamado Pueblo Viejo, de donde se trasladó al lugar en donde hoy se halla edificada. Documentos sobre la fundación de la población no se encuentran en los archivos. Existe solamente una interesante leyenda que se remonta a uno de los fundadores, de quien se asegura desciende la familia Galvis.
El origen de la leyenda es el siguiente:
Realizada la conquista del Perú y una vez hecho prisionero Manco Cápac, Pizarro tomó a su cuidado dos de los hijos de éste, a quienes envió a la Corte de España en testimonio de los triunfos alcanzados en aquel poderoso imperio. El monarca español con el fin de asegurar su dominio en el Nuevo Mundo y atraerse las simpatías de sus subditos, entregó los Manco Capac a un gentilhombre llamado Galavís, quien los adoptó por hijos dándoles el apellido y se interesó que recibieran esmerada educación. En las aulas universitarias los Galavís demostraron grandes capacidades para los estudios jurídicos, obteniendo los títulos de licenciados en derecho. Los nuevos togados ejercieron en la capital de España su profesión con notable éxito, y como nunca olvidaban su patria lejana, resolvieron regresar al Perú. Después de vencer grandes dificultades y de prestar el juramento de obediencia al rey, prometiendo no patrocinar insurrección o motín que pusiera en peligro la autoridad de la corona, se embarcaron con rumbo a su patria, pero aconteció que pocos meses antes, algunos peruanos residentes en Madrid informaron a su país sobre el arribo de los Galavis, dando detalles del barco que los conducía y de la fecha del arribo al puerto del Callao. Al atracar el barco en este puerto, fueron sorprendidos los viajeros con una imponente manifestación integrada por nativos que vivaban a los hijos del Manco Cápac y a los licenciados Galavis. En vista de la manifestación, los Galavis quisieron informarse del motivo y comisionaron al capitán del buque para que lo hiciera personalmente. Una vez en tierra el capitán y enterado de la causa, les manifestó que todo aquello había sido organizado para recibirlos, pero viendo que momento por momento aumentaban los manifestantes, los Galavís temieron que aquello podría dar origen a un movimiento insurreccionista que los haría quebrantar el juramento de fidelidad y manifestaron al capitán que hiciera saber a la multitud que allí no se encontraban los hijos de Manco Capac, sino dos antillanos de apellido Galavis que se dirigían al Nuevo Reino de Granada. Terminado este incidente consiguieron del capitán que los llevara a costas granadinos, lo que así se hizo. Tan pronto los Galavis desembarcaron en tierras colombianas, se enrolaron en una de las expediciones que salían hacia el Sur en busca del país del dorado. Después de varios meses de aventuras, los expedicionarios llegaron a los dominios del cacique de Macaregua, y hallaron en el sitio que se conoce hoy con el nombre de Pueblo Viejo, al jefe de una tribu llamado Curí, quien al enterarse del origen y categoría de los Galavis, les agasajó y les ofreció sus posesiones. Poco tiempo después uno de los Galavis contrajo matrimonio con una hija del cacique Curí, y ya en pleno dominio de aquellas tierras hizo el traslado del caserío a la meseta donde hoy se encuentra la población.


Sobre este relato o leyenda tengo algunas observaciones:
Manco Capac fue el primer Inca, fallecido alrededor del año 1230, por tanto es imposible que esta historia se refiera a este Emperador. Quizá deba referirse a Manco Capac II o Manco Inca Yupanqui, asesinado en 1545, pero murió unos cuatro años después del fallecimiento de Francisco Pizarro. Manco Capac II o Manco Inca Yupanqui murió a manos de siete almagristas que a su vez eran enemigos de Pizarro. Según datos históricos, Manco Inca solamente tuvo tres hijos con tres mujeres: Sayri Túpac, Titu Cusi Yupanqui y Túpac Amaru, quienes se sucedieron en el trono incaico de Vilcabamba. No hay otros hijos registrados ni naturales documentados, por tanto es poco probable que los hermanos Galavís descritos en el relato sean hijos de un Inca.
Repasando los registros históricos de los Galavís en el período de la Conquista de América, no he hallado dato alguno de la existencia de ningún “Marqués de Galavís”, ó Galaviz, por lo cual con más razón califico a este acontecimiento como ficticio.
Este relato lo cuenta también el profesor tachirense Marco Tulio Rodríguez en su libro editado en 1982 “Los Municipios Olvidados”, con menos retórica:

“Se dice que los fundadores de Curití fueron unos jóvenes aventureros del Perú de apellido Galavís, que huyeron a España de donde vinieron luego a establecerse al Nuevo Reino y tomaron parte en una de las expediciones que penetraron en territorio de los indios guanes. Estos indios dominaban la región y tenían como jefe al cacique Curí, de cuyo nombre dependió el del pueblo. Uno de los Galavís se casó con la hija del cacique y construyó las primeras casas en el mismo sitio que hoy ocupa la población. Corría el año de 1700. En las casas solariegas de Curití se encuentran viejos hombres que añoran el pasado.”

En relación a este último relato, podemos señalar que el Cacique de los Guanes Curí existió alrededor de 1530, pero en diferentes textos lo ubican en la zona que actualmente es el Departamento de Atlántico, por tanto resulta extraño pensar que un mismo Cacique haya tenido dominios en poblados tan distantes como Curití en Santander. El Geólogo e Historiador Carlos Cuervo Marqués, explica que en Colombia muchos nombres llevan el término curí, como Atacurí, sitio limítrofe con el trapecio amazónico, Cuatacurí, región boyacense, Usiacurí poblado en Atlántico por tanto se puede deducir que Curití no necesariamente tiene etimología en el nombre del Cacique Curí.
Visto que el Cacique Curí vivió alrededor de 1530, no concuerda con citarlo en 1700, como lo menciona el profesor Marco Tulio Rodríguez.
Este curioso relato puede tener señas de historia real ya que concuerda con varios datos de apellidos, lugares y momento histórico, como lo explicaré a continuacióN en el siguiente capítulo.

Para comenzar a leer sobre mi investigación del orígen del apellido Galavís en Sudamérica, haga click aquí

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