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martes, 11 de junio de 2013

16-Juana Alvarez Reinalte y de la Parra (n. abt 1655) , esposa de Francisco Galavis Lazcano y Malaver.


Juana Álvarez Reinalte y de la Parra, esposa de Francisco Galavis Lazcano y Malaver, nació aproximadamente en 1655 y fue hija legítima de Francisco Álvarez Reinalte y Bolsillo quien testó en Bogotá en 1658 y de Bárbara de la Parra quien testó allí también en 1714.

Sobre Francisco Álvarez Reinalte y Bolsillo, su padre, conseguí unos datos de utilidad que me hacen inferir que se trata de la misma persona ya que se trata de alguien con el mismo nombre y además las fechas y ubicación coinciden:
En el libro “Cronicón solariego” escrito por Enrique Otero d'Costa, de edición de 1972, pagina 289 y en la publicación Boletín de historia y antigüedades, Volumen 9 de la Academia Colombiana de Historia de 1925, pag 205, se lee:
“El día trece de Octubre de 1622 habiendo visitado los indios lavadores de Juan de Velasco, y hecho las demás diligencias convenientes, partió Juan de Villabona Zubiarre del dicho sitio de Bucarica, y con su merced vinieron el Capitán Marcos de Peñalosa, Alguacil Mayor de la Visita, y Rodrigo Zapata, Escribano de ella, y Francisco de Alvarez Reinalte Defensor y Protector General de los naturales.”
En la revista “Horizontes”, dirigida por Padres de la Compañia de Jesús, Colegio de San Pedro Claver, (Bucaramanga, Colombia) Números 23-85 del año de 1914 está este texto:
“El 22 de Diciembre de 1922 se cumplen trescientos años en que el Dr. Juan de Villabona y Zubiaurre, el Capitán Marcos de Peñaloza, D. Francisco de Alvarez Reinalte y D. Rodrigo Zapata, fundaron en los Aposentos de Bucarica, la hoy próspera ciudad de Bucaramanga.”
Para explicar este papel de Defensor y Protector de Naturales, debemos hablar primeramente de Las Audiencias, las cuales eran tribunales de justicia con atribuciones políticas dentro de un virreinato, de la que dependían. Toda audiencia estaba compuesta por un presidente, varios oidores (jueces nombrados por el rey) y un fiscal (que defendía los intereses de la Corona). Las audiencias con sede en ciudades cabeza de virreinato (como México y Lima) estaban presididas por el virrey. Dichas audiencias eran el más importante contrapeso del poder virreinal; por ello, generalmente hubo fricciones y pugnas por imponerse el uno sobre el otro. Hasta comienzos del siglo XVIII, el virreinato peruano constaba de las siguientes audiencias: Lima, Panamá, Santa Fe de Bogotá, Quito, Charcas, Chile y Buenos Aires. La audiencia tenía las siguientes funciones:
• Políticas: asesorar al virrey y vigilar la ejecución de las disposiciones reales en el gobierno del Estado y de la Iglesia. Además, si fallecía el virrey, la audiencia de la ciudad cabeza del virreinato asumía el gobierno hasta la llegada del nuevo virrey.
• Judiciales: recibir las apelaciones de instancias menores. Además, debía velar por el bienestar de los indígenas y atender especialmente sus quejas y reclamos, por lo que se nombró a una persona dedicada sólo a esta gestión: el protector de naturales cuyo papel consistía en vigilar a los encomenderos para que no se desmandaran en sus relaciones con los naturales. En un principio se confirió esta misión a los Obispos, posteriormente este cargo lo tomaron abogados de profesión.
• Un protector general- fiscal de naturales debía estar presente en todos los acuerdos y juntas que tuvieran relación con los pleitos indígenas, con la atribución de nombrar solicitadores que acudieran a las causas, y protectores de partido para todo el Distrito de la Audiencia.
Los defensores eran miembros de los Cabildos de las distintas áreas geográficas de la Audiencia, por donde por algún motivo el protector general no había designado un protector partidiario.
Estas informaciones se pueden detallar en el texto.

“El Corregidor de Indios en El Perú Bajo Los Austrias”de Guillermo Lohmann Villena y en “Los Protectores de Naturales En La Audiencia de Quito: Siglos XVII Y XVIII”, de Diana Bonett Vélez.

Las ruinas de la Real Audiencia de Santafé de Bogotá fueron encontradas debajo de la terraza noroccidental del Capitolio Nacional en la intersección de la carrera octava con la calle 10 en 1993.
Capitolio Nacional de Colombia, sede del Congreso. La esquina derecha está ubicada en la carrera octava con calle 10, donde se encontraba la primera sede de la Real Audiencia de Santafé.
Posiblemente Francisco Alvarez Reinalte nació en Perú alrededor de 1595, ya que pudo haber sido hijo de Juan Alvarez Reinalte quien pasó solo al dicho Virreinato en 1592 procedente de Madrid, hijo de Juan Alvarez y Ana de Reinalte. La información y Licencia de Contratacón se dio el 28 de Marzo de 1592. El expediente está ubicado en Contratación, nro 5236, N.1, R.48 en la Signatura Pasajeros L.7,E.1798, en el Archivo general de Indias. Para tener certeza de este dato de filiación se puede buscar el testamento de Francisco Alvarez Reinante dado en Bogotá en 1658.



Franscisco Lazcano Galavís y Juana Álvarez Reinante tuvieron a los siguientes hijos nacidos alrededor de 1675, como aparece en el testamento de Juana Alvarez Reinante, solicitado por el Ing. Hely Galavís Leefmans, ubicado en la Notaria 3. Escribanos 76. Protocolos 1718-1721. Folios 165-171, año 1721: Joseph, Clara, Ignacio, Juan, Juana, María, Antonio, Blasina, Petronila, Pedro y Agueda.
Juana Alvarez Reinalte menciona en su testamento ser devota de Santa Juana y del patriarca San Joseph. Pidió ser enterrada con el Habito de Santo Domingo en el Convento de Pedricadores con Cruz Alta.
Juana de Arco, Santa, nacida en Francia el 6 de Enero de 1412.
Imágen del Patriarca San Joseph, padre de Jesucristo, de quien fue devota Juana Alvarez Reinalte de Galavís.
Iglesia y Convento de Santo Domingo en Bogotá. Construido en el s. XVI, Santo Domingo fue luego Edificio de Correos hasta que, tras intensa discusión fue demolido en 1939-40. El convento de Santo Domingo era, por su tamaño y la calidad de sus intervenciones, el más importante en Bogotá. Imagen tomada del Blog “Historia Extensa de la Arquitectura en Colombia”.
Imagen que muestra la Imposición del Hábito de Santo Domingo a Santa Rosa de Lima el 10 de Agosto de 1606
Santa Rosa de Lima vistiendo el Hábito de Santo Domingo. Con una vestimenta como esta pidió ser sepultada Juana Alvarez Reinante de Galavís.

Sobre su hijas legítimas Blasina, Juana y Petronila, fallecieron antes de 1721, no sobrevivieron a su madre y al parecer no llegaron a tener 50 años de edad. No se casaron porque en los testamentos de sus padres no se menciona matrimonio de ninguna de ellas ni dote. Al parecer no tuvieron tampoco hijos naturales. Ellas nacieron alrededor de 1670..
María Galavís Lascano y Alvarez Reinante, falleció el 29 de Marzo de 1698, soltera y su expediente está en el libro primero de entierros de la Parroquia Las Nieves, pagina 49v.

Clara Galavís Lascano y Alvarez Reinalte fue esposa del Capitán Joseph Gutierez Quiroz.

Juana Alvarez Reinalte señala en su testamento que sus hijos Pedro y Antonio son religiosos sacerdotes del Convento de Predicadores (Convento de Santo Domingo) en Bogotá. Fray Antonio Galavís fue cura de la Iglesia de Chocontá en Cundinamarca en 1721; este dato aparece en la Enciclopedia histórica de Cundinamarca escrita por Roberto Velandia. A estos dos hemanos los desliga de todo derecho a recibir herencia por su condición de sacerdotes.
En relación a Águeda, testó en Santa Fe de Bogotá el 11 de Diciembre de 1767, contando unos 90 años de edad, ante el escribano Luis Antonio de Luengas y Hondovilla y cuyo documento se encuentra en la Notaría tercera de Bogotá. Este documento también fue solicitado por Hely Galavís Leefmans.

Águeda, nacida alrededor de 1675 declara llamarse “Águeda Galavís Lascano y Rosado” e hija legítima de Francisco Galavís y de Juana Álvarez Reinante y Bolsillo. Llama la atención que toma para sí los apellidos de sus tatarabuelas paternas Mariana de Lezcano y María Rosado Galavís, siendo la última madre del Licenciado Cristóbal Rosado Galavís. Declara también haber sido legítima esposa de Juan de Ramos de Mier, quien fue a su vez viudo de María Romero y padre de María de la Encarnación Ramos y Romero, esposa a su vez del tío paterno de Águeda llamado Pedro Galavís Lascano y Malaver, es decir, su esposo fue abuelo materno de sus primos hermanos. Dice también Águeda, no haber procreado hijos.
Declara entre sus varios bienes muebles a un cuadro grande con marco dorado de la Virgen de Chiquinquirá que su abuelo Pedro Galavís Lazcano declaró también como suyo en su testamento en 1675. Declara ser propietaria de dos casas y de joyas.
Oleo sobre Lienzo de “Nuestra Señora de la Chiquinquirá” pintado en Bogotá por Antonio Acero de La Cruz en 1643. Un cuadro como este ha podido ser propiedad de Don Pedro Galavís Lascano y heredado por su nieta Águeda Galavís. Alrededor de 1555 se pintó la obra original por Alonso de Narváez, en Tunja. La imagen tiene a la izquierda a San Andrés Apóstol y a la derecha a San Antonio de Padua, fraile franciscano.
Detalle del cuadro original de Alonso de Narváez, de 1555, conservado en la Basílica de Chiquinquira, Padres Dominicos. Boyacá, Colombia. Constituye no solamente la más antigua pintura documentada en el arte colonial colombiano, sino la más famosa advocación milagrosa de creación granadina, en un culto que ha perdurado por cuatro siglos. Imagen tomada de la Biblioteca Virtual ColArte.

Águeda Galavís en su testamento nombra como Albacea a Don Benito de Agar y Leis.
En el libro “Blasones y Linajes de Galicia” Parte genealógica, A-F, editado por la Gran Enciclopedia Vasca, 1983, se lee que Don Benito de Agar y Leis, Caballero de la Orden de Santiago, nació en Santa Mariña Do Prado, en Galicia, España, bautizado el 4 de Noviembre de 1722 y pasó al Nuevo Reino de Granada como ayudante del Virrey Don José Alfonzo Pizarro. En Santa Fe de Bogotá ejerció el cargo de Comisario de Caballería, Capitán de Infantería y Capitán de Caballos Corazas, llegando a ser Alcalde Ordinario de la ciudad en el año 1774. Se dedicó al comercio llegando a ser uno de los mercaderes más acaudalados de Santa Fe de Bogotá.
Águeda Galavís Lascano y Rosado declara no tener herederos forzosos y da en herencia de sus bienes a “su propia alma” y como administrador a su albacea.
Ella fue nombrada heredera única y universal de su madre Juana Alvarez Reinalte de Galavís.
Sobre Juan Galavís Lascano y Alvarez Reinalte, indica su madre Juana que se ausentó de la ciudad hace muchos años y que es su hijo mayor, entonces es posible que haya nacido alrededor de 1650. Ella expresa que su marido Francisco Lascano Galavis le dejó a Juan mucha cantidad de dinero para administrar y para no perjudicar a los demás hermanos, se los mandó a cobrar. Ella dice también que le dio a Juan diferentes alhajas, silla de caballería, ropa de vestir y otras cosas que suman unos 300 patacones. Señala además que Juan Galavís debe además 400 patacones que le dio en fianza con el Maestre de Campo Don Agustín Londoño y Trasmiera. Juana dice también que Juan le debe 100 patacones y expresa en su testamento que él no tendrá derecho alguno sobre los bienes por ella dejados.

Este punto es muy relevante en mi investigación ya que deduzco que aquí se podría encontrar el eslabón que une a la genealogía colombo-venezolana porque es muy probable que Juan Galavís Lascano y Alvarez Reinalte haya sido el progenitor de Joseph Galavís Lascano, vecino de Salazar de las Palmas, Norte de Santander en Colombia, de quien a continuación haré referencia.

Sobre Joseph y Matías Galavís Lascano y Alvarez Reinalte, tampoco sobrevivieron a su madre y al parecer fallecieron solteros ya que su madre no menciona en su testamento ni esposas ni vástagos de ellos.
Repasemos el esquema de los descendientes directos de Francisco Galavis Lascano y Malaver:
Francisco Galavís Lascano y Malaver, nacido en Santa Fé de Bogotá alrededor de 1650, casado con Juana Alvarez Reinante (nacida en Santa fe de Bogotá alrededor de 1650, hija de Francisco Alvarez Reinalte y Bolsillo y de Bárbara de la Parra, testó en 1721) tuvieron los siguientes hijos legítimos:

• Juan Galavís Lascano y Alvarez, nacido alrededor de 1670, hijo mayor, fallecido después de 1721, vivió fuera de la ciudad.
• Antonio Galavís Lascano y Alvarez, sacerdote dominico, nacido alrededor de 1670, fallecido después de 1721.
• Pedro Galavís Lascano y Alvarez, sacerdote dominico, nacido alrededor de 1670, , fallecido después de 1721.
• Blasina Galavís Lascano y Alvarez, nacida alrededor de 1670, fallecida antes de 1721, soltera.
• Clara Galavís Lascano y Alvarez, nacida alrededor de 1670, fallecida antes de 1721, casada con el Capitán Joseph Gutiérrez Quiroz.
• Juana Galavís Lascano y Alvarez, nacida alrededor de 1670, fallecida antes de 1721, soltera.
• Petronila Galavís Lascano y Alvarez, nacida alrededor de 1670, fallecida antes de 1721, soltera.
• María Galavís Lascano y Alvarez, nacida alrededor de 1670, fallecida el 29 de Marzo de 1698, soltera.
• Joseph Galavís Lascano y Alvarez, nacido alrededor de 1670, fallecido antes de 1721, al parecer soltero.
• Ignacio Galavís Lascano y Alvarez, nacido alrededor de 1670, fallecido antes de 1721, al parecer soltero.
• Agueda Galavís Lascano y Alvarez, nacida alrededor de 1675, testó en 1767, se casó con el abuelo de sus primos paternos, el Alférez Juan de Dios Ramos de Mier quien testó en 1697, sin sucesión.

Antes de continuar revisemos esquemáticamente a los descendientes de Don Pedro Galavís Lazcano:
Pedro Galavís Lazcano, hijo legítimo del Licenciado español Cristóbal Rosado Galavís y de la dama trujillana del Perú, Graciana de Lazcano, se casó alrededor de 1650, en Santa Fe de Bogotá con María de la O Malaver Torres, nacida alrededor de 1630 en Santa Fe de Bogotá, fallecida alrededor de 1708, hija del extremeño Francisco Malaver Pérez y de Bárbara Torres y tuvieron los siguientes hijos legítimos:

• Francisco Lascano Galavís y Malaver, nacido alrededor de 1650 y fallecido en 1703, casado con Juana Álvarez Reinante y de la Parra con descendencia.
• Matías Galavís Lascano y Malaver (sin descendencia) nacido alrededor de 1650, casado con Juana Pérez Cano.
• Pedro Galavís Lascano y Malaver nacido alrededor de 1650, fallecido en 1692, casado con María de la Encarnación Ramos y Romero, con descendencia.
• María Galavís Lascano y Malaver (sin descendencia) nacida alrededor de 1655, fallecida en 1729, casada con Alonso de Llanos
• Rosa Galavís Lascano y Malaver (sin descendencia) nacida alrededor de 1660.
• Juana Galavís Lascano y Malaver, nacida alrededor de 1665, casada con el Gobernador Juan Marrufo y Negrón con hijos: Águeda, Margarita y Magdalena Marrufo Galavís, al parecer fallecidas infantes.
• Cristóbal Galavís Lascano y Malaver (sin descendencia) nacido alrededor de 1675. De haberse casado habrá sido después de 1708.
Como ya se informó anteriormente, se sabe que solo Francisco y Pedro tuvieron descendencia donde se mantiene el apellido Galavís.

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